LA HORA DE CUBA: PORTAVOZ DE UN PUEBLO SILENCIADO
- hace 2 horas
- 2 Min. de lectura

✍️ Pedro Armando Junco
Ser colaborador de La Hora de Cuba es, además de un orgullo, un placer. Porque este medio de prensa nos permite ser la voz de quienes no la tienen.
Mediante esta plataforma, somos los portavoces de un pueblo silenciado durante casi siete décadas. Un pueblo que ya no soporta más la miseria que lo aplasta y que ve en nuestras publicaciones la representación de su derecho a pensar y hablar sin hipocresía.
La mayoría de los colaboradores de La Hora de Cuba, y sobre todo su director, permanecemos bajo estrecha vigilancia, expuestos a todos los riesgos dentro del ámbito arbitrariamente legal del régimen. Solo nos ampara nuestro cuidado publicitario, nuestro apego a la verdad y la precaución de centrarnos únicamente en la noticia.
Sin embargo, a pesar del riesgo de detenciones injustas y el acoso gubernamental, La Hora de Cuba no vende su silencio. Es preciso y urgente que el mundo sepa que Cuba agoniza; que muchas personas mueren a diario por carencias alimentarias y enfermedades curables. Es vital alzar la voz y gritarle al mundo, sobre todo a la diáspora cubana, a las instituciones internacionales de derechos humanos y a todos los gobiernos libres del planeta, que los cubanos de la isla necesitan auxilio. El sistema de gobierno ha colapsado y el ciudadano común, el cubano de a pie, sobrevive en una cárcel donde la celda es amplia, pero está vacía de los elementos que satisfacen las necesidades básicas.
La nación cubana de la isla está al borde de una catástrofe poblacional, de ser diezmada por la falta de lo más básico. Para denunciar esto, tiene La Hora de Cuba su razón de existir.
📷 Juan Pablo Estrada




Comentarios