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LA DICTADURA DERROTADA: VEINTE AÑOS DE ASEDIO A UN PERIODISTA

  • hace 20 horas
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LA DICTADURA DERROTADA: VEINTE AÑOS DE ASEDIO A UN PERIODISTA


Dayli Fortún entrevista a Henry Constantín, director de La Hora de Cuba


“El periodista estudia para ser soldado de la Revolución”, fue la frase que le escuchó a un profesor el entonces alumno de primer año Henry, en septiembre de 2003, al iniciar sus clases de periodismo impreso en la Universidad de Oriente. Recuerda que pensó de inmediato: “Esto pinta mal. Yo no voy a ser soldado de nadie”.


Años después, aquel estudiante que hace 20 años fue expulsado de sus estudios la primera de tres ocasiones, terminaría fundando y dirigiendo La Hora de Cuba, que acaba de recibir junto a los colegas georgianos de Netgazeti el premio Civil Rights Defender of the Year 2026. El reconocimiento lo otorgó la organización sueca Civil Rights Defenders a proyectos que defienden derechos civiles en entornos represivos. A Henry el régimen cubano no le permitió estar ahí.


PERIODISTA: Estás regulado desde el 2019. ¿Es tu elección permanecer en Cuba?


HENRY: Solo viajaría fuera de Cuba si tengo la certeza de que puedo regresar. La gente de la Seguridad del Estado (SE) cada vez que me arresta me pregunta que por qué no me voy, y me deja claro que solo voy a salir de Cuba si es para emigrar definitivamente. Pero a pesar de todo el acoso y de los peligros continuos de la cárcel y la violencia, todavía tengo suficientes fuerzas para seguir haciendo lo que hago.


PERIODISTA: En enero de 2026 tuviste un verdadero récord de detenciones.


HENRY: Fueron cuatro en muy corto tiempo: el 14 de enero, luego el 20, el 26 y el 3 de febrero. Además, entre la tercera y la cuarta detención, mi casa estuvo rodeada de policías y prohibieron el acceso de vehículos a mi calle.


PERIODISTA: Una de esas detenciones ocurrió frente a tu hija de ocho años. ¿Cómo lidia un padre con algo así?


HENRY: ¿Has visto La vida es bella, de Roberto Benigni?


PERIODISTA: ¿Cómo logra La Hora de Cuba seguir funcionando cuando estás detenido e incomunicado?


HENRY: El medio no solo ha continuado trabajando mientras yo estoy detenido. Ha ocurrido que el sesenta por ciento de la directiva ha estado presa. Fue cuando las protestas del 11 de julio, y el medio siguió funcionando. Sé cuánto desconcierta a la SE que sigamos en pie, informando, mientras estoy en el fondo de un calabozo, desaparecido.


PERIODISTA: También eres el vicepresidente regional para Cuba de la Comisión de Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). ¿Qué ha implicado para ti ese puesto?


HENRY: Asumí ese cargo en enero de 2017 y en marzo fui citado y acusado por el régimen de "usurpación de capacidad legal". Estuve a punto de ir a juicio. No ocurrió por la presión diplomática internacional y porque la SE se dio cuenta de que yo no iba a renunciar al cargo ni a irme. Pero entonces quedé con prohibición de salir del país, por más de un año. Luego me desregulan, e intento viajar a una asamblea de la SIP y me vuelven a prohibir viajar, en el mismo aeropuerto. Al año siguiente pude asistir a una asamblea de la SIP, pero lo permitieron para acosar a mi familia mientras, usando amenazas de cárcel muy realistas para mí si volvía, a ver si por fin a aceptaba emigrar. Regresé, de todas formas. Todo era parte de un teatro para infundirme miedo, cosa que no lograron.


PERIODISTA: ¿Fuera de Cuba se comprende lo que implica ejercer periodismo independiente dentro de la isla?


HENRY: El periodista independiente en Cuba a veces vive en alerta continua. Con el tiempo algunos la normalizamos. Es como estar en una guerra muy larga, que no acaba y en la cual siempre corres tú los mayores riesgos. La SE te recuerda cada vez que te arresta: “Podemos meterte en una prisión y puedes morir ahí". En México o Colombia, los periodistas se juegan la vida al denunciar a los narcos, pero al menos ellos y los medios de prensa en general son reconocidos por la ley, existen mecanismos de alivio, no tienes que lidiar con los apagones y la falta de Internet o con hospitales donde puedes morir de cualquier enfermedad curable. Tienen seguridad social, se jubilan, sus medios están registrados y tienen oficinas normales. Puedes tocar la puerta de una ONG o de un abogado si corres peligro. Pero en Cuba los periodistas independientes solo existimos para el público que nos lee y nos sigue, y para quienes nos persiguen continuamente y tratan de dificultar nuestras vidas. La población en general todavía nos trata con mucho miedo, porque percibe que acercarse a un periodista independiente le puede traer problemas. Cuando te detiene la policía, los agentes escriben “desocupado” en el acta si les dices que tu trabajo es de periodista independiente. Esto, que son solo algunos detalles del acoso estatal contra nosotros, no es un fenómeno de una semana o de unos años. Es toda la vida, mientras aguantes. Cuba lleva décadas de dictadura y de persecución continua a la prensa independiente. Yo llevo 20 años en el camino de ejercer mi libertad de expresión.


PERIODISTA: ¿Qué se siente tener mayor credibilidad que la prensa oficialista?


HENRY: Para nosotros es esencial llegar a la gente. Se siente mucho orgullo que el mensaje que se da, a veces con precariedad, llegue a miles. Que te saluden por la calle personas que no conoces, que te paren en la calle y frente a tus hijos alguien te dé la mano y te diga: "Oye, qué bien lo que haces, los sigo a ustedes". O en medio de un calabozo, rodeado de desconocidos bajo arresto por causas diversas, alguien diga: "Yo he visto tu cara, yo sigo el medio La Hora de Cuba". Eso, para mí, que siempre vi el periodismo como una manera de que mis ideas llegaran a la gente para poder cambiar y mejorar cosas a mi alrededor, es el primer paso de la realización. Y lo mejor es que lo hemos hecho sin mentir y sin rendirnos ante el poder.


📷 Henry Constantín camina por una calle de La Habana / crd.org / Alejandra García

 
 
 

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