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HENRY Y LA MENTIRA QUE LO MANTIENE ENCARCELADO

hace 11 minutos
3 min de lectura

✍️ y 📷 Alejandra García


El 25 de septiembre recibí una llamada de 10 minutos de Henry —esas que le permiten a los reclusos— pidiéndome que fuera a Kilo 7 a llevarle cosas que necesitaba y lo visitara. Reunimos todo lo más rápido que pudimos. Cuando llegué a preguntar sobre la visita, me informaron que debía obtener un permiso del jefe de unidad. Después de varias horas y múltiples paseos hasta la garita, alrededor de la 1:10 pm, finalmente tuve un encuentro con el Mayor Dani, así se identificó. Me explicó que ese día no había visita, sino el programa Educa a tu hijo, algo creado para que reclusos vean a sus hijos menores de edad. Me dijo que las visitas serían cada 15 días, el lunes sería la programada. Agregó que Henry se encuentra en el Destacamento 7.


Expuse que necesitaba dejarle comida, agua y jugo que había traído. Luego de insistir, me lo permitieron, pero solo eso, porque si no el próximo lunes no podría traerle nada. Cuestioné la desinformación que le dieron a su abogada, diciéndole Cerámica en vez de Kilo 7. El Mayor Dani respondió que a lo mejor se equivocaron, que en este lugar [Kilo 7] también se cumple prisión preventiva. Me explicaron que debía estar a las 8:00 am o perdería la visita. Cuando me dirigí a entregar lo que me permitieron dejar, el encargado de recepcionar las pertenencias me informó que no se permiten libros ni nada en papel, porque “no sabe que la droga nueva esa se pone en papelitos”.


Kilo 7 está en el reparto Albaisa de la ciudad de Camagüey. Es una prisión de máxima seguridad, no un lugar de régimen más flexible donde Henry debería estar, según lo que indica la ley. Aquí s encuentra ahora recluido —luego de su estancia en Villa María Luisa—, por un delito de desobediencia que no es válido, una acusación construida sobre mentiras.


Mientras esperaba, conversé con otros familiares. Me dijeron que a veces no pueden verlos, que a veces tienen visita y no los dejan pasar. Que la comida está malísima, podrida y tiene gusanos. Que tuvieron una semana sin poder comunicarse por problemas en las líneas telefónicas. Que protestaron por atención estomatológica adecuada y que hay un brote de tuberculosis. Eso es tortura psicológica, se burlan constantemente de los reclusos y sus familiares.


El viernes, la abogada se presentó alrededor de las 2 pm en Kilo 7 y pudo contactar a Henry. Obtuvo un manuscrito que será presentado como prueba el próximo lunes 28 de septiembre, junto con la solicitud de variación de medida cautelar. Ese mismo día vence el término para realizar la audiencia del Habeas Corpus, pero ni el abogado ni Henry han sido notificados. Se hace necesario señalar que el vencimiento del término de este recurso es según el criterio de los funcionarios del Tribunal, porque el término es claro en la Ley y son 72 horas máximo y para la instrucción todos los días son hábiles, sin excepción.


El Observatorio Cubano de Derechos Humanos publicó ayer un informe muy bien fundamentado sobre las violaciones contra Henry. Otras organizaciones y medios se pronuncian para dar más visibilidad a esta injusta situación.


Hoy ya son 10 días que permanece en prisión. Ahora, el número 7 aparece multiplicado en mi realidad: Kilo 7, Destacamento 7. Un número que alguna vez fue favorito ahora se repite en algo que ciertamente no me alegra. Henry se atrevió a denunciar, a hacer periodismo comprometido. Y por eso está aquí, en un sistema donde no hay Estado de derecho que proteja a quien dice la verdad. Solo hay tortura psicológica y represión política construida sobre la mentira de un delito que nunca existió.

 
 
 

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